Año 2000
Aquél infame vestido verde …

 
Reuters

Tienes que admitirlo: la superestrella hispana Jennifer Lopez sabe cómo acaparar la atención de la prensa. En la ceremonia de los Premios Grammy del año 2000, la cantante decidió ostentar sus generosas curvas con un vestido de gasa verde de la casa Versace al que nadie podía despegarle su mirada -claro, más que un vestido parecía un pañuelo pintado sobre la piel. Este revelador conjunto, cuyo escote y su tajo no podían ser más profundos, cubrían sólo las partes más íntimas del cuerpo de Lopez. Cuando la cantante se acercó al podio para presentar uno de los premios, el público se quedó mudo, a la vez que su co-presentador, el ocurrente David Duchovny, murmuraba: "Jennifer, esta es la primera vez en años que estoy seguro de que la gente no me está mirando a mí". Nace una nueva leyenda de la moda.