Obviamente como ya es tradicional en él desde hace algunos años, sólo dejó ver sus ojos. Porque
su cabeza iba cubierta de un sombrero negro bajo el que tenía una prenda que le tapaba completamente las orejas y parte de la cara, además de una gran mascarilla blanca. El artista fue captado por los paparazzi cuando transitaba por la vía pública con la intención de comprar antigüedades, una de sus grandes pasiones.
Porque al parecer los problemas de liquidez de Jacko no son tan graves. De hecho su situación financiera estaría mejorando tras haber firmar un millonario contrato para reaparecer este año en los escenarios. Tanto así que parte de las ganancias obtenidas por este lucrativo negocio ya las habría invertido en el arriendo de una casa de 28 habitaciones, piscina, una sala de cine y un lago privado en Londres.