Mickey aceptó el reto, se paró de su butaca, dejó el sombrero, ingresó al ring y segundos después lo derribaba con un izquierdazo letal. Él salió intacto. Su aparición estaba dentro de lo más esperado del evento, que llevó más de 70 mil personas en el estadio de fútbol americano de Houston, donde se hizo el Superbowl del 2004. Aparte hubo fuegos artificiales y actuó la otra invitada especial, la cantante Nicole Scherzinger de las Pussycat Dolls. Las entradas alcanzaron hasta los mil dólares en reventa y el público fue procedente de 24 países.
La presencia de Rourke fue a propósito de su rol en la película “El luchador”, ganadora de un Globo de Oro y nominada al Oscar. "He tenido más lesiones en los cinco meses de rodaje de esta película que en toda mi carrera como boxeador (…) Era tal el sacrificio físico para hacer de luchador que acababa cada día destrozado", dijo en Houston.
"El deporte siempre me llamó más que la interpretación, pero no reuní nunca las aptitudes para estar en la élite. Hubiera preferido dedicarme al boxeo antes que al cine", culminó. “Wrestlemania” es la máxima cita de la WWE y este año cumplió 25 ediciones, desde que nació a mediados de los 80 en los tiempos del gran Hulk Hogan.