La discográfica de Amy Winehouse, Island Records, ha rechazado los temas que la cantante grabó para su tercer álbum durante su estancia en el Caribe al considerar que no satisfacen las expectativas generadas tras el gran éxito de "Back to Black". La compañía cree que el contenido de la maqueta se centra demasiado en la relación de la estrella con Blake Fielder-Civil, del que se separó en noviembre, y tienen además demasiada influencia reggae, rompiendo con su anterior estilo más soul.
Según el periódico, Island ha pedido a Winehouse, de 25 años, que componga un nuevo conjunto de canciones que se ajusten más a lo que se espera de ella. "Amy fue muy productiva durante su estancia en Santa Lucía, escribió muchas canciones, pero la mayoría no dan en el blanco", declaró al periódico una fuente no identificada.
Divorcio de su esposo modificó su estilo de componer
Esta misma fuente explica que, en su nueva propuesta, la cantante parece haber abandonado su típico sonido soul vintage en favor de un reggae que podría suponer un cambio demasiado radical para sus seguidores. "Sus jefes creen que no sería una movimiento astuto cambiar su estilo de forma tan radical, y así se lo han dicho", afirma.
Al parecer, las letras escritas por Winehouse durante su descanso en Santa Lucía son demasiado deprimentes y oscuras, con excesivas referencias y muy reveladoras a la relación con su ex esposo, lo que causa frustración a la discográfica con su tardanza en elaborar su tercer disco, ya que "Back to Black", del que se han vendido once millones de copias, salió al mercado en octubre de 2006.