Portada TERRA PERÚ > Entretenimiento > Chismes

Su pequeña fue dada de alta de clínica por su avanzada recuperación

Sábado, 29 de Noviembre de 2008

Tula Rodríguez descansa en su hogar con su hija Valentina

imprimir  enviar 

Felices y tranquilos por la salud de su recién nacida, Tula Rodríguez y Javier Carmona abandonaron junto a la pequeña Valentina la clínica Montesur de La Molina ayer viernes, y ya se encuentran en casa.

Tula ya en casa. Panamericana TV. Tula ya está en casa.
Panamericana TV.

Tula y Javier Carmona Trome / Terra Tula, Carmona y su hija.
Trome / Terra

La conductora de TV solicitó su cambio de habitación para no ser blanco de las miradas de la gente que acudía a visitar a sus familiares en el nosocomio.

Luego de pasar seis días en la clínica por algunas complicaciones en la salud de la niña, Tula y Carmona salieron juntos de la clínica en la camioneta todo terreno de la artista desde el interior de la cochera, destinada para el personal médico.

Durante el transcurso de la mañana de ayer, al gerente de publicidad de Frecuencia Latina se le vio constantemente entrabndo y saliendo del centro de salud para despistar a la prensa, pues trascendió que habían pedido que se cerrara la cochera para evitar que los reporteros gráficos tomaran alguna foto a la bebé.

Una vez que abandonaron la clínica Tula, Carmona y su hija llegaron al departamento de la popular 'Peludita', ubicado en Surco.

Inconvenientes

Sobre la salud de la pequeña Valentina, los médicos le dieron de alta por su avanzada recuperación. El tono amarillo de su piel, que se debió a su nacimiento prematuro, irá desapareciendo hasta llegar a su tono normal.

Además, el problema en una de sus orejas se arreglará con el chequeo prudente de los especialistas, comentó un especialista de la clínica que pidió mantener su nombre en reserva.

La permanencia de Tula en la clínica Montesur habría incomodado a muchas de las pacientes allí internadas. Fuentes al interior de la cínica señalaron que la conductora de TV solicitó su cambio de habitación para no ser blanco de las miradas de la gente que acudía a visitar a sus familiares en el nosocomio.

"Pidió que la cambien a un cuarto más discreto porque le molestaba la gente. Cuando salía a los pasillos se tapaba el rostro y la acompañaban dos miembros de su seguridad", aseguró un testigo.

Terra Perú

imprimir  enviar