Dave Mustaine es un soldado, su guitarra un rifle, y sus músicos de apoyo en Megadeth un pelotón que disparó ráfagas de incombustible heavy metal en los 90 minutos exactos que duró el primer concierto que la banda estadounidense realizó en nuestro país, un capítulo memorable para los fans del cuarteto y para todos aquellos que fuimos testigos de la sorprendente entrega del combo en el escenario.
Desde el arranque, con “Sleepwalker”, supimos que Mustaine no iba con rodeos, que lo que estábamos a punto de presenciar era algo comparado con una potente descarga eléctrica, un rayo, acaso un mazazo de riffs y machacantes baterías, que conforman el soundtrack de vida de más de 5 mil fanáticos que aullaron y gritaron con los himnos de Megadeth, banda pilar en la historia del metal mundial.
“El colorao” Dave Mustaine sabe que los peruanos queríamos verlo hace varios años, así que el set list del show fue condescendiente con aquellos que buscábamos “los éxitos” de su banda. Así, comenzaron a desfilar “Wake up dead”, “Take no prisoners” y la celebrada “Skin o' my teeth”, para dar paso a un tema de su nuevo álbum, “Washington is next”.
“¡Mustaine, Mustaine, Mustaine!”, la gente gritaba hambrienta, sedienta de más punteos vertiginosos, de solos delirantes provenientes de su ahora famosa guitarra Dean. Dave, afanoso con los suyos, y masticando un “muchas gracias” en jocoso español, respondió con “Kick the chair”, la alucinante “In my darkest hour” y la brutal “Hangar 18”, fue entonces que el Monumental se vino abajo por primera vez.
Prometieron regresar muy pronto
Con un telón con el logo de la banda, algunas cuantas luces y, eso sí, una buena cantidad de amplificadores Marshall, la banda siguió con su recorrido. La no tan conocida “Gears of war” dio paso a un clásico de Megadeth, “A tout le monde”, que bajó la temperatura para luego subirla al cien por ciento con “Tornado of souls”.
Y si los argentinos patentaron el corillo de “aguante, Megadeth” en “Symphony of destruction”, los peruanos no se quedaron atrás y cambiaron el estribillo con “Perú es Megadeth” que Mustaine celebró con un “OK, wow”. Para esto la fiesta estaba por terminar: “Sweating bullets”, “Trust” (con sus clásicas partes en español), “She Wolf”, “Peace sells” y el sello de “Holy wars” cerraron la hora y media de metal y finalizaron el primer encuentro de Megadeth con el Perú, que no será el último, ya que la banda prometió volver muy pronto. A esperarlos de nuevo.