También puedes leer artículos de ediciones anteriores.
LA PAPA, "PAN DEL INDIO"
Así fue calificada la papa por el cronista español Bernabé Cobo en su "Historia del Nuevo Mundo" (1653) con gran acierto, pues en el Perú la papa cumplía el mismo propósito que el pan de trigo o de centeno que era el alimento principal del pueblo en la Europa del medioevo y el Renacimiento.
El corregidor de Huarochirí, don Diego Dávila Briceño, a su vez escribió con gran visión en 1586: "Y en lo alto de las haldas destos ríos se siembran y recogen las semillas de las papas, que requieren tierra frías, que es uno de los mayores bastimentos que los indios tienen en esta dicha provincia, que son turmas de tierra, y si en España las cultivasen a la manera de acá, sería gran remedio para los años de hambre"
Lamentablemente nadie le hizo caso y, si bien la papa llegó al Viejo Mundo en el s. XVI, fue despreciada por los europeos durante dos siglos, que se la daban como alimento a los cerdos y a otros animales. Es más, esa manada de ignorantes que eran los médicos y curanderos de la época hicieron a la papa responsable de la guerra y la lujuria, de la obesidad y la tuberculosis, del raquitismo y la sífilis.
Los curas escoceses prohibieron a sus feligreses el uso de la papa, porque ésta no era mencionada en la Biblia y seguramente era obra del demonio; además, por tener un lejano parentezco con la Belladona se le acusaba de ser la base de un ungüento que a las brujas les servía para volar Hasta la respetable Enciclopedia Británica se refería a la papa como "un comestible desmoralizador" (demoralizing esculent) no se sabe por qué sabias razones.
Sin embargo hubo gente convencida de las virtudes alimenticias del tubérculo peruano, como el rey de Prusia Federico Guillermo, quien en 1615 manu militari trató de obligar a sus súbditos a consumirla, bajo pena de cercenarles la nariz y las orejas, recibiendo ésta insolente respuesta de un ignorante campesino: "No tiene olor ni sabor, y hasta los perros se niegan a comerla, ¿para qué entonces nos sirve?".
Métodos más sutiles fueron los que empleó el francés Antoine Auguste Parmentier para introducir la papa en la dieta del pueblo, en épocas del Luis XVI, en que la hambruna campeaba y ya se iba cocinando, a fuego lento, la Revolución. Mandó sembrar papa en los jardines del rey, y les puso una férrea guardianía del ejército, para de esta manera convencer al pueblo del valor del tubérculo, si no, ¿para qué tanta vigilancia? La estratagema resultó, porque la gente del pueblo más desesperada por el hambre se arriesgó a robar esas papas, mientras los guardianes hacían la vista gorda, y desde luego que la encontraron deliciosa porque era el manjar del rey. Así, poco a poco, se fue introduciendo la papa en las costumbres alimentarias del pueblo francés, y luego de Europa entera. Ahora toda preparación a base de papa, en la sofisticada cocina francesa, se conoce bajo el apelativo de "parmentier".
En Irlanda, el país más superpoblado de Europa a mediados del s. XIX, la papa se convirtió en el más socorrido alimento, con un consumo per cápita de 4 a 6 kilos por día en la población adulta, lo que equivale a unas 30 papas de regular tamaño. Su consumo se convirtió pues en dependencia, casi en adicción, después de haber sido rechazado durante siglos, hasta que en agosto de 1845 apareció una plaga desconocida llamada Tizón Tardío, que hacía pudrirse las papas bajo tierra en medio de un insoportable hedor. Dos millones y medio de personas murieron en Europa a causa de la hambruna, y un millón de irlandeses emigraron a los Estados Unidos, donde irían a engrosar las filas de los políticos y de los policías.
En Asia, donde felizmente no había curas cristianos ni médicos británicos, la papa fue aceptada desde el primer momento por la población. En fechas tan tempranas como 1603 los marinos holandeses introdujeron la papa en Taiwan, y medio siglo más tarde ya se había expandido en el continente, donde era conocida bajo el nombre de "nuez de tierra". Actualmente la China es el primer productor mundial de papa, y la India es el cuarto, donde se le conoce con el nombre de alu.
En el África su introducción fue tardía, pues data de 1880, y fue traída por colonos alemanes e ingleses que ya no podían abastecerse en sus países del sabroso tubérculo, pues las líneas de comunicación se habían cortado a causa de las guerras. En fin, a mediados del s. XX la papa llegó a los países árabes del Medio Oriente y a Israel, donde se han implementado técnicas para su cultivo en el desierto, muy lejos por cierto de las alturas andinas que la vieron nacer.
Y es muy difícil por no decir imposible- visitar un país que carezca de papa, que es el cuarto cultivo a escala mundial, después del trigo, el maíz y el arroz.
Cebichería Barranco
También conocido como "La Gringa", pues es dirigido por la guisandera de origen suizo...
El Pisco Sauer
No podía ser otra copa que un Pisco Sauer, cuyo día se celebró el 1 de marzo...