Las mujeres del desierto de Elena Mirò, los bañadores minúsculos para jóvenes y las féminas de estilo popular, todas ellas con curvas, dominaron la primera jornada de la Semana de la Moda femenina para la primavera-verano 2010 de Milán, una de las citas anuales más importantes para los amantes del glamour.
Las primeras que desfilaron en la prestigiosa pasarela fueron las modelos de Elena Mirò, la casa de moda que viste a las mujeres de tallas grandes y que tradicionalmente abre el evento milanés desde hace varias temporadas.
La firma de tallas amplias sigue apostando por una línea de moda popular, ideal para mujeres sencillas y poco provocativas, casi maternales, que no amen ni la exageración ni la ostentación.
La novedad es que la colección de Elena Mirò se inspira en la "dama del desierto", como la encarnada por Kristin Scott Thomas en la película "El paciente inglés", que luce vestidos con decoraciones exóticas.
Esta mujer de formas redondas elige pantalones anchos y faldas largas y, frente a los colores fuertes y encendidos, prefiere los tradicionales como el negro, el blanco, el marrón y el gris.
Los cuerpos que patrocinaron estos vestidos fueron los de la rubia Lizzie Miller, modelo estadounidense de 20 años, de 1,80 centímetros de altura y 80 kilogramos de peso, y de la morena Crystal Renn, también norteamericana y estimada por los estilistas de fama mundial, a pesar de sus 96 centímetros de pecho, 76 de cintura y 106 de caderas.