A veces, hay que descubrir a un enemigo tan oculto, que es, prácticamente, invisible. Se trata del polvo, y otras materias microscópicas, que se esconden en lugares insospechados... y que producen alergia y otras enfermedades. Uno de los grandes culpables está en tu dormitorio: el colchón de tu cama.
De acuerdo con los expertos, a lo largo de 10 años, el colchón acumula una gran cantidad de polvo, células muertas de la piel, insectos, partículas de comida, vellos y otras materias desechables.
Por lo mismo, ellos recomiendan:
* Lavar la ropa de cama una vez a la semana, en agua caliente. Ponerles protectores impermeables, a prueba de alergias, a las almohadas y los colchones.
* Si lavas las sábanas semanalmente, solo tienes que lavar el protector de dos a cuatro veces al año, a menos que padezcas de asma o una alergia severa.