Alina Percea de 18 años, fue una de las tantas adolescentes que hicieron polémica subastando su virginidad a cambio de millones que le permitieran pagar sus estudios. La joven quien cumplió su cometido, hoy cuenta detalles inéditos de aquel encuentro sexual con el ganador.
El “afortunado” fue un empresario rumano de 45 años que pagó, tras muchas negociaciones online, la suma de 10.000 euros, relata Alina a la publicación Closer magazine.
Según cuenta la joven, la disputa se llevó a cabo durante dos semanas, plazo en el que diferentes postores se querían hacer merecedores de preciado bien femenino y apostaban a diferentes sumas que en la primera semana ya superaba los 5 mil euros.
Finalmente se cerró la subasta y el ganador recibió un mail de felicitaciones por parte de Alina, a lo que él respondió invitándola a Venecia, Italia, para que él pudiera cobrar su premio.
Según sigue relatando Aline, ella tenía la ilusión de que el hombre fuera agradable y guapo, muy al estilo de la película Mujer Bonita.
“En el salón de llegada, un hombre vino hacia mí, rió, me dio una caja de bombones y dijo: "Bienvenidos a Venecia", relata Alina, quien percibió a un hombre nada desagradable, bien vestido, de pelo negro, ojos verdes y sonrisa amable. La cita continuó en algunos lugares típicos de Italia y luego culminaron en un lujoso hotel para cerrar el trato.
“Nos besamos, nos desnudamos el uno al otro” cuenta Alina, quien además señala que estaba bastante nerviosa y que aunque fue bastante doloroso por ser la primera vez, lo disfrutó bastante. Además señala que no usaron ningún método de protección ya que eso era parte del trato.
“Luego del sexo, él se durmió, a la mañana siguiente desayunamos juntos, tomé la píldora del día siguiente y él me dijo que le gustaría verme otra vez, a lo que yo accedí”, señala la joven, quien al mismo tiempo reclama por el poco dinero obtenido en la subasta, que sólo le alcanza para pagar la universidad y no tener un departamento propio como era su idea.
En el anuncio de subasta, Alina prometía un certificado de virginidad entregado por un especialista y decía que estaba dispuesta a no usar condón si el ganador demostraba estar libre de enfermedades sexuales. La página que promocionó la subasta es www.gesext.de.
Ahí Alina decía: No fumo, tengo certificado de virginidad, quiero que mi primera vez sea especial, no violenta, quiero encontrar un hombre apacible, respetuoso y generoso.