>Portada > Salud
 Salud
 Dietas y Belleza
 Adelgace
 Alimentacion
 Belleza
 Dietas
 Nutricion
 Glosario
 Consultas
 Test

 Consultas
Si tienes alguna duda o consulta sobre belleza o salud escribenos.

 Test
¿Come para desnutrirse?
Averiguelo con nuestro test.
 Salud
Hormonas del sexo

¿El deseo sexual es pura química? Muchas hormonas intervienen en el juego erótico y abren la caja del placer. Sin ellas, la poesía del erotismo y el placer del encuentro sexual serían inalcanzables. Conoce cómo actúan estas hormonas del sexo mientras hacemos el amor.
TESTOSTERONA
La hormona masculina por excelencia. No se trata de una única sustancia, sino de varias de composición parecida. Su mismo nombre, que deriva de testes, o testículos, nos indica el órgano de procedencia en los varones.

Las mujeres también producen testosterona, aunque en cantidades notablemente inferiores, y el órgano productor es la corteza de la cápsula suprarrenal. Es posible que la testosterona cause ese hormigueo genital y otras sensaciones asociadas que aparece cuando nos excitamos. La testosterona estimula el deseo sexual y la potencia del miembro viril, lo cual hizo que en un tiempo se recomendara la ingestión de testosterona como forma de rejuvenecimiento y de tratamiento de la impotencia. Sin embargo, el uso farmacológico de las hormonas suele conllevar problemas secundarios que obligan a utilizarlas bajo prescripción médica.

Los niveles de esta hormona no sólo pueden variar en función del estado de excitación sexual, más o menos pasajero, sino que también tienen un ritmo estacional. Es decir, en invierno y con poco sol se reducen los niveles de testosterona, mientras que a partir de la primavera éstas aumentan y alcanzan su punto máximo en verano.

ESTRÓGENOS
Los estrógenos son las hormonas exclusivas del sexo femenino. Éstas pueden afectar no sólo el comportamiento y las características sexuales, sino también modificar el delicado equilibrio hormonal e incluso pro-vocar numerosas enfermedades si está alterado su ciclo.

Los estrógenos deter-minan las características femeninas, tales como la distribución de la grasa y el proceso de maduración precoz que en los varones. Sin embargo, el sexo masculino también necesita una cierta cantidad de estrógenos en su organismo, a modo de contrapeso yin para una personalidad fuertemente yang. Al igual que la testosterona, los estrógenos tampoco son una sus-tancia única, pues se han identificado más de treinta sustancias diferentes que ejercen esta actividad feminizante. Entre todas, el estradiol es la más importante, por ser el componente ma-yoritario de la circulación sanguí-nea. Hay quien dice que cuando una mujer se enamora aumenta la cantidad de estrógenos.

No existen trabajos rigurosos al respec-to, ya que ciencia y enamoramiento parecen universos bastantes distantes entre sí. Los estró-genos son responsables, en parte, del rubor en las mejillas de la mujer cuando hace el amor. Algunos especialistas en estética se atreven a asegurar que proporciona una piel de melocotón y unos cabellos de seda.

Toda una poesía de erotismo
Se cree que la producción de estrógenos por la mujer también está influenciada por el clima y las estaciones, como sucede en el hombre con la testosterona; sin embargo, es evidente que hay un ciclo de mayor importancia, que es el de la menstruación. En la fase menstrual las hormonas folículo estimulantes (FSH) actúan sobre los ovarios cuando éstos empiezan a aumentar la producción de su hormona propia, denominada estrógeno o estradiol.

Los estrógenos provocan cambios en el moco cervical haciéndolo más pe-netrable por los espermatozoides, abren el cuello del útero y lo hacen más flexible y el endometrio (muco-sa uterina) prolife-ra, se hace más am-plio, y se prepara de esta manera para recibir el óvulo que bajará para implantarse en esta mucosa del útero.

SEROTONINA Y ENDORFINA
Serotonina y endorfinas se pueden considerar como las hormonas del placer. Son segregadas por el cerebro y provocan optimismo, en suma, la droga ideal que secreta nuestro cerebro. Diversos estímulos pueden aumentar la secreción de endorfinas, como la luz (especialmente el sol de primavera), el ejercicio, la alimentación o el mismo sexo.

OCCITOCINA
Dice Michel Odent que el parto es una extensión de la sexualidad, ya que no sólo es consecuencia del acto del amor, sino que además se desarrolla en los mismos órganos y con las mismas hormonas. La occitocina es un ejemplo de ello, ya que se segrega en grandes cantidades en el momento de la dilatación y del parto, estimulando unos movimientos rítmicos del útero de evidente similitud con los movimientos del orgasmo.

Durante el orgasmo también se secreta occitocina, aunque en cantidades inferiores a las que circulan en el momento del parto. También se estimula la contracción del útero, que realiza una literal succión del esperma para facilitar la reproducción. El nivel de occitocina interviene de forma decisiva en nuestra vida amorosa. Su secreción regular y adecuada parece asociarse a un nivel mayor de felicidad. Su acción es rápida, de unos segundos y es en parte responsable de las ‘‘subidas’’ de tensión sexual que ya surgen en el proceso inicial de las caricias amorosas.

FERHORMONAS
Las antes citadas y algunas más constituyen las denominadas ferhormonas, las que rigen la actividad sexual. Inciden tanto en los grandes comportamientos instintivos como en los sutiles pensamientos y actitudes que surgen en el transcurso del acto sexual. Las ferhormonas son responsables del fenómeno de la atracción mutua, provocada por sensaciones a veces subconscientes como el olfato, un tipo de mirada, un rubor.

Todas ellas están influenciadas favorablemente por el buen tiempo y el sol, que parecen incitar al optimismo y predisponen al sexo. Las personas que realizan el acto sexual con frecuencia parecen tener mayor cantidad de ferhormonas. El estudio de las hormonas que rigen nuestra actividad sexual ha incitado el interés de muchos al ver la posibilidad de venderlas encapsuladas y de esta manera lograr un pingüe beneficio a costa de impotencias, frigideces y frustraciones sexuales.

El uso de hormonas como los derivados de la testosterona, los estrogénicos utilizados para prolongar la vida fértil de la mujer o los antidepresivos que reducen la destrucción de la serotonina hacen del mercado de las sustancias hormonales ‘‘afrodisiacas’’ un polémico campo.
 Glosario