
Tener un hijo tan joven fue difícil. Es una gran responsabilidad, pues lo ideal es que un niño venga al mundo de manera planificada.
Saber que una personita va a depender de ti a partir del momento en el que nace, que todo lo que hagas va a influir en él -ya sea de manera positiva o negativa- es crucial. Tu vida cambia por completo porque todas tus decisiones comienzan a basarse en tu hijo.
Para mí la experiencia de ser mamá es una aventura cada día. Como dicen, ‘nadie nace sabiendo cómo ser padre, ni tampoco hay una escuela donde te enseñen como serlo’. Es una capacidad que se va desarrollando en la interacción con tu pequeño.
Las experiencias que vivo con Matías son únicas, trato de disfrutar al máximo esta etapa en la que está pequeño. Veo cómo va creciendo, aprendiendo, evolucionado y así yo también como madre enfrentándome a nuevos retos con paciencia y amor. .
Matías ahora tiene 3 años, es muy espontáneo, carismático y conversador. Ha ingresado al nido y los dos estamos adaptándonos a este cambio. El está asimilando que ahora quien lo ayuda es su profesora, que ya no estaré yo todo el tiempo a su lado, se está relacionando con otros niños de su edad y aprendiendo nuevas cosas diariamente.
Cada día nos levantamos a las 7 de la mañana, Matías toma su leche, lo baño, él mismo saca su uniforme, lo ayudo a cambiarse, lo perfumo, peino y espera que le prepare su lonchera. Me da un beso, yo me voy a mis clases en la universidad y él a su nido.


