
Decidí tener a Maria José y aunque su papá se acababa de ir a vivir a Estados Unidos, recibí todo el apoyo de mi familia y amigos, quienes estuvieron ahí para no dejar que me deprimiera ni me sientiera sola.
Cuando uno es adolescente de hecho no toma muy bien las cosas, y menos un hijo, pero haber tenido a ‘Majo’ ha sido lo mejor que me ha pasado y me cambió la vida para siempre. Majo ahora tiene 8 años, está grandota para su edad. Va a un colegio privado en Orlando y aprendió a hablar inglés súper rápido. Es una niña bastante sociable, le encanta jugar con sus peluches, ver películas, ir a la playa, a la piscina y muere por las montañas rusas.
Quien diga que a los 16 años uno no sabe qué es amor, está muy equivocado. Ahora que vivimos en Estados Unidos con el papá de Maria José, hemos formado la familia que siempre quise; y aunque ahora me dedico a mi hija y a mi casa al 100%, pronto retomaré mis estudios de Comunicación Social.


