El delantero peruano Andrés el "Cóndor" Mendoza, quien siempre ha estado en el ojo de la tormenta tanto por su ineficacia en la cancha como por su polémica conducta fuera de los terrenos de juego –en especial en las últimas semanas–, llegó ayer martes a Lima y quienes lo vieron arribar le dieron una bienvenida muy poco cordial.
Insultos de grueso calibre como "anormal", "borracho", "malogrado" y "fuera de la selección" se escuchó decir en el aeropuerto Jorge Chávez a los hinchas que se dieron un tiempo para manifestarle su cólera al jugador del Metalurg de Ucrania, quien ha sido suspendido del seleccionado nacional por haber cometido actos indisciplina el pasado 18 de noviembre en el hotel Los Incas, donde estaba concentrado el combinado peruano.
Mendoza ha sido acusado de haber pagado una habitación donde entraron mujeres y donde se realizó una de las tres "fiestas", según varios testimonios y pruebas mostradas por el periodista Jaime Bayly en su programa televisivo "El Francotirador".
Asimismo, un testigo afirmó que puso observar al atacante en un auto con una mujer en la cochera del hotel un día antes del partido entre Perú y Brasil, por eliminatorias sudamericanas.
Es importante recordar que Mendoza mantiene una muy mala relación con la afición no sólo por los bochornosos incidentes de indisciplina que le han costado la suspensión indefinida de la selección, sino también por aquella increíble oportunidad de gol que desperdició en las eliminatorias anteriores, en el encuentro frente a Ecuador, disputado en el Estadio Nacional.