






























|
|
|
 |
|
Wayne Gretzky
 |
Datos de interés |


|



Impacta a este deporte de tal manera que un día después de su retiro ha sido nominado para ingresar al Salón de la Fama.
Wayne Gretzky irrumpió en el mundo del hockey sobre hielo en 1978, un chico delgado originario de Brantford, Ontario. Tenía 17 años de edad y pesaba 72 kilogramos.
El 18 de abril de 1999 Gretzky disputó el último partido de su carrera y se marchó como el mejor jugador de hockey sobre hielo de la historia. Cuenta con 61 récords de la Liga Nacional de Hockey (NHL), incluyendo más goles, más asistencias y más puntos, tanto en una temporada como en una carrera. Fue Jugador Más Valioso de la liga en nueve ocasiones, ganó 11 títulos por anotaciones y participó en 18 Juegos de Estrellas.
La anticipación de Gretzky era fuera de lo común. Siempre pensaba tres jugadas más adelante. Donde los demás veían caos, él veía el desarrollo del juego en cámara lenta. Le encantaba crear, controlar el disco, hacer retroceder a la defensa. Sus tiros no eran de los más fuertes. Pero causaba tantos estragos que muy seguido el guardameta se lanzaba en la dirección equivocada mientras el disco entraba con fuerza a la portería e impactaba contra la red.
Insignia del deporte en Canadá, Gretzky llevó a los Petroleros de Edmonton a conquistar cuatro Copas Stanley desde mediados hasta fines de los 80 y parecía que su dominio continuaría por tiempo indefinido. Pero el dueño de los Petroleros tuvo problemas financieros y sucedió lo impensable. Gretzky fue canjeado a los Kings de Los Angeles. Su traslado a Hollywood en 1988 no fue sólo un caso de otra estrella más en un cielo ya resplandeciente. Su brillantez atrajo a una nueva base de aficionados del hockey, que condujo a que la NHL llegara a otras ciudades de California y a los estados de clima cálido de Florida, Arizona, y Texas.
Gretzky motivó a los Kings de Los Angeles a llegar a las Finales de la Copa Stanley de 1993. La siguiente temporada ganó el título por anotaciones. Dos años después, cuando los Kings estaban experimentando dificultades, a Gretzky se le concedió su petición y fue canjeado a San Luis.
En 1996, cambió otra vez de equipo, yéndose esta vez a Nueva York, donde firmó como agente libre con los Rangers. Pero allí se sintió azotado por la frustración, lidiando contra lesiones y el dolor psicológico de no llegar a los playoffs en las últimas dos temporadas.
Adoraba el hockey, respetaba a sus oponentes y le encantaba ganar. Además de todas sus majestuosas actuaciones en el hielo, fuera del rink Gretzky ha sido el mejor representante que ha tenido el hockey por la clase y dignidad con que se comportaba. Por esos atributos, un día después de despedirse como jugador activo, Gretzky fue nominado para ingresar al Salón de la Fama del Hockey.
|
|
1 de 2 |
 |
|
|
|