Babe Ruth Es bueno saber...




Cuando uno lo veía, estaba viendo béisbol. Así puede resumirse la historia de quizá el más grande jugador que ha pisado las Grandes Ligas: George "Babe" Ruth.

El rumor de las hazañas de Ruth llegó a oídos de Jack Dunn, dueño de los Orioles de Baltimore de la Liga Internacional. Un frío día de febrero en 1914, Dunn contrató a Ruth, de 19 años de edad. Dunn quería tanto a su prodigio, hasta el punto que sus cuidados hacia Ruth resultaron en el famoso apodo. George era, ante los ojos de los jugadores de los Orioles, "el bebé de Dunn", y pronto se convirtió en "Babe".

El zurdo novato de Baltimore fue un éxito inmediato. Para principios de julio, había impuesto un récord de 14-6, lanzando una tremenda bola rápida que estaba atrayendo mucho la atención.

En 1914, como resultado de una crisis financiera, Dunn decidió vender a algunas de sus estrellas, incluyendo a Ruth. Joseph Lannin, dueño de los Medias Rojas de Boston lo contrató junto con el lanzador Ernie Shore y al receptor Ben Egan por aproximadamente 25 mil dólares.

En 1916, Ruth tuvo una marca de 23-12, con un promedio de carreras limpias de 1.75, el mejor de la liga. Remató el año con una victoria lanzando 14 entradas sobre los Robins de Brooklyn, mientras que los Medias Rojas conseguían su segundo título consecutivo de la Serie Mundial. En 1918 tuvo una marca de 13-7 mientras iniciaba una transición a los jardines.

El 3 de enero de 1920, Ruth fue vendido a los Yanquis por 125 mil dólares. El nuevo jardinero de los Yanquis llegó al pináculo, terminado con 54 jonrones, sin mencionar un promedio de slugging de .847 que sigue siendo un récord de todos los tiempos.

Lo que siguió en 1921 fue insondable: 59 cuadrangulares, 171 carreras impulsadas y 177 carreras anotadas, todos los récords de Ligas Mayores en ese tiempo. Y por primera vez en la historia del club, los Yanquis eran los campeones de la Liga Americana.

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