Joe DiMaggio Logros importantes...




Uno de los máximos símbolos de los Yanquis de Nueva York, elegante sobre el diamante, deja una marca casi imposible de superar: los 56 juegos consecutivos pegando de hit.

Joe DiMaggio dejó un legado que lo distingue como el jugador con más clase de un grupo incomparable de peloteros en la historia de los Yanquis de Nueva York.

Joe y sus hermanos Vince y Dom, oriundos del área de San Francisco, formaron el trío de hermanos más famoso en jugar béisbol en las Grandes Ligas. Vince y Dom eran jugadores eficientes, pero Joe tenía un talento especial, jugando en diez Series Mundiales con los Yanquis de 1936 a 1951.

Nadie jugó el béisbol como Joe DiMaggio. Cuando tenía 18 años y jugaba con los Seals de San Francisco, en la Liga de la Costa del Pacífico, bateó de hit en la asombrosa cantidad de 61 juegos consecutivos.

Sin embargo, es su racha de bateo de 56 partidos en las Ligas Mayores en 1941 que constituye uno de esos récords que, con toda probabilidad, no serán superados. Durante seis de esos juegos, mantuvo la racha en su última oportunidad para batear. DiMaggio fue designado Jugador Más Valioso en la Liga Americana tres veces y fue elegido al Salón de la Fama del Béisbol en 1955, sólo cuatro años después de jubilarse.

Pero la calidad especial de DiMaggio fue más que su gran habilidad para batear. El estilo y la gracia con los cuales rondaba el jardín central para los Yanquis fue simbólico de su vida. DiMaggio era tranquilo y con un buen sentido de humor, de acuerdo con quienes lo conocían bien. Era la original súper estrella con estilo, con sus trajes de color oscuro y su pelo relamido hacia atrás. Su primer matrimonio fue con la actriz Dorothy Arnold, pero fue su segundo matrimonio con la actriz y símbolo sexual Marilyn Monroe en 1954 lo que lo volvió todavía más famoso.

Para DiMaggio fue difícil arreglárselas con toda la adulación que recibió Marilyn Monroe por parte de los hombres estadounidenses. Artículos noticiosos de aquel tiempo lo describieron como "locamente celoso". La unión duró sólo nueve meses antes de que DiMaggio solicitara el divorcio por motivos de "crueldad mental" y un "conflicto de profesiones".

A pesar del fin infeliz de su matrimonio, DiMaggio fue el más devoto de los ex maridos de Monroe tras su temprana muerte en 1962. Estuvo muy visible durante su funeral y visitaba su tumba con regularidad. Aun considerando la frustración de su matrimonio, DiMaggio mostró la clase que dominaba su vida y su carrera en el béisbol.

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