Julio César Chavez Ficha Técnica




Por los números no cabe duda, Julio César Chávez es el mejor boxeador mexicano de todos los tiempos; por la fama, tampoco hay duda, conquistó con su boxeo al mundo entero, sobre todo el mercado de los Estados Unidos; de sus dotes pugilísticas innatas, dan cuenta sus varias nominaciones como boxeador del año por el CMB, la otorgada por la prestigiosa revista The Ring y los rivales que cayeron ante el poder de sus puños.

Cinco títulos mundiales, en tres diferentes divisiones, 107 peleas, con 102 triunfos, 2 empates y tres derrotas, no han sido fáciles. Además, las peleas más difíciles las ha tenido fuera de los cuadriláteros, con rivales tan poderosos como la Secretaría de Hacienda, como la PGR, como el sinfín de amistades ligadas con el narcotráfico o simplemente, aquellos que siempre se han aprovechado de él y de su dinero.

Hasta el 13 de septiembre de 1984, JC era un desconocido. Ese día, en Los Angeles, noqueó al favorito Mario "Azabache" Martínez para ganar su primer título mundial, el de peso Superpluma del CMB.

Defendió nueve veces este título, en las nueve ocasiones venció, hasta que no pudo más con el peso y decidió ascender para toparse con su primer pez gordo, el puertorriqueño Edwin "Chapo" Rosario, a quien destrozó en 11 rounds en Las Vegas. Había ganado su segundo título mundial, el de peso Ligero del CMB. Una pelea para la historia, recordada porque su entrenador tuvo que lanzar la toalla en señal de derrota. Unificó su título con el de la AMB, con su compatriota y compadre José Luis Ramírez, a quien venció por decisión técnica en 11 episodios.
Su reinado como peso ligero fue corto. De hecho, en su siguiente combate, disputó el cetro Superligero a Roger Mayweather y lo ganó. El campeón era ya una realidad, y lo confirmó el 17 de marzo de 1990, cuando en una trepidante pelea, venció a nueve segundos del final, al estadounidense Meldrick Taylor, arrebatándole al mismo tiempo su título Superligero de la FIB. Era el clímax de su carrera, la prueba que necesitaba para ganarse al público estadounidense y cobrar mejores bolsas

Ocho defensas, entre ellas la realizada el 20 de febrero de 1992 en el Estadio Azteca cuando impuso el récord de Guinnes de mayor asistencia a una pelea de box con 132. 274 aficionados.

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