Copa Libertadores - 26/02/2004
Dolor "íntimo"
En un segundo tiempo de pesadilla, Alianza cayó goleado 3-0 ante el LDU de Quito.
Tanto fue el agua al cántaro que éste terminó por romperse. Alianza Lima no pudo contener los embates del LDU de Quito y cayó goleado 3-0 en un partido que puede significar el adiós temprano a la Copa Libertadores 2004.
El cuadro que dirige el argentino Gustavo Costas empezó muy aplicado en el partido, pero primero un penal inventado y luego dos contragolpes mortales dibujaron un 3-0 categórico a favor de los locales, quienes escalaron al primer lugar del grupo 4 del torneo continental.
El partido
Alianza presentó una novedad en su plantel titular. Aunque se confirmó la titularidad de Hidalgo, luego que llegara su carta-pase, la nota "negra" la puso el delantero Jefferson Farfán que no se hizo presente en el partido.
En lugar del embetunado delantero, Costas mandó al campo de juego al joven Juan Diego Gonzáles-Vigil, quien no lo hizo del todo mal, ya que en el primer tiempo colaboró en mantener a raya a los defensas ecuatorianos.
En los primeros minutos del lance, Alianza tuvo que soportar un asedio total del cuadro anfitrión que pugnó por todos los medios de llegar al arco de Butrón, que tuvo una destacada actuación.
Pese a ello, fue Alianza quien mediante un tiro sin fuerza y descolocado de Silva, tocó a la puerta del LDU, defendida por Espinoza, quien fue un espectador de lujo en el partido, pues rara vez fue exigido por los delanteros nacionales.
Con el correr de los minutos, Alianza se asentó en el campo del estadio Casa Blanca, y aunque renunció al ataque, supo mantener a raya y controlar los ataques locales que una y otra vez entraron en imprecisiones.
Para el segundo tiempo, empero, el libreto no parecía cambiar pero una jugada cambiaría el destino del partido.
En el minuto 61, el juez boliviano anuló un gol de los ecuatorianos por una presunta posición adelantada. La jugada fue perfectamente válida y eso pareció entenderlo luego el árbitro, que trató de compensar a los locales.
Justamente, en una jugada sin trascendencia, Salas trató de despejar un balón en el área aliancista, el balón pegó en su mano sin intención y el de negro cobró un penal infame.
Aguinaga se encargó de ejecutar la pena máxima y aunque Butrón le atajó el tiro en primera instancia al mundialista norteño, su compañero Paredes aprovechó el rebote y venció en segunda instancia la valla "íntima". 1-0 y Alianza era derrotado.
Luego del gol, Alianza se fue con todo arriba. Costas hizo variantes, mandó al campo a Junior Viza y Waldir Sáenz, y aunque los "blanquiazules" merodearon el area rival, todo se vino abajo en los últimos cinco minutos del partido.
Cuando Alianza estaba más cerca del empate, un contragolpe ecuatoriano fue bien aprovechado y Carlos Villagra puso el 2-0 a los 86 minutos y solo dos minutos despúes, Murillo puso el 3-0 de la goleada, aprovechando las espaldas de Hidalgo.
Así, sin merecer tamaña derrota, Alianza se echó atrás a no seguir recibiendo goles y esperar el final del partido, que llegó minutos después.
Con este resultado, los campeones nacionales sumaron su segunda derrota consecutiva en el torneo y desde ya la sombra de una negra actuación y una eliminación temprana del torneo, comenzó a cernirse en las huestes "blanquiazules".
Terra