De su fundación en 1919 por Walter Gropius, en Weimar (este de Alemania), al traslado y apertura de la
Escuela Bauhaus a la vecina ciudad de
Dessau, en 1925, a las redadas nazis en
Berlín, en 1933: la muestra berlinesa recorre el origen de un movimiento cuyo sello quedó impregnado en la arquitectura y diseño modernos.
Se trata de la primera exposición surgida del esfuerzo coordinado de las tres instituciones que tutelan el legado Bauhaus en Alemania -la Fundación Clásicos de Weimar, su homóloga de Dessau y el Archivo Bauhaus de Berlín-, que estará en Berlín hasta octubre tras lo cual viajará al MoMA de Nueva York.
Incluye más de 1.000 objetos, desde el mobiliario legendario de Marcel Breuer a maquetas de edificios diseñados por Walter Gropius para la municipalidad de Dessau, a los rompedores diseños del maestro de la nueva arquitectura Miers van der Rohe.
Recorre asimismo las múltiples ramificaciones del movimiento y su influencia en corrientes artísticas que van del expresionismo, al futurismo o el dadaísmo, con Wassily Kandinsky y Paul Klee como máximos exponentes.
La exposición de Berlín tiene un recorrido cronológico y a la vez cromático por la historia del movimiento. Se abre en los años fundacionales bajo el signo del color amarillo y se cierra en 1933, con el negro representado por la llegada al poder de Adolf Hitler.
Se queda a las puertas la dimensión adquirida tras el exilio y su expansión, no sólo a EE.UU. , sino al resto de Europa e Israel. Berlín completa con esa muestra la ronda conmemorativa del 90 aniversario iniciada en los meses pasados en Weimar y Dessau.