De esta forma se diseñó una caída de agua que continúa como espejo al mismo nivel del piso. El recorrido de este espejo de agua crea y organiza la terraza (espacio previo a la sala de playa), formando espacios con cerámico texturizado color arena, piedras y detalles de caña.
Este espacio fue dividido en dos ambientes generando una terraza como recibo al visitante que viene de la playa, sirviendo éste, de nexo o transicion entre la naturaleza (arena, piedras, techo de caña, y plantas) y el espacio en sí.
Al tratarse de una sala de casa de playa se buscaron tonos neutros y colores tierra, siendo estos contrastados con detalles como los cojines y la madera de la mesa.
El espacio de la sala de casa de Playa se organiza girando los asientos para romper la ortogonalidad del espacio, hacia una de las paredes delimitantes, en la cual se han proyectado hornacinas con vidrio para lograr efectos de luz.
Estas hornacinas se articulan con la caida de agua, generándose la caida de agua con las mismas proporciones que las anteriores.



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