La capacidad de captar y transmitir múltiples sensaciones, aromas y emociones mediante la construcción de entornos decorados que juegan entre sí, es la que poseen estos arquitectos, que con un estilo innovador han decidido proponer una nueva visión, generando un gran impacto visual.
La tienda ha sido instalada en una de las aulas del Puericultorio Perez Araníbar, en donde se lleva acabo la exposición. Los productos principales en la exhibición de este ambiente son los chocolates La Ibérica.
La Ibérica es una empresa arequipeña productora de chocolates que tiene 95 años en el mercado y ésta ha auspiciado el trabajo de estos arquitectos, quienes tuvieron que viajar e indagar todo sobre esta marca durante un breve fin de semana en el que la Familia Vidaurrázaga, dueña de la organización, los recibió.
Clásicos y Novedades
De Cossio y Namihas innovan totalmente con la aplicación de las barras colgantes, piezas rectangulares de vidrio tensadas con cables de acero inoxidable, usadas como repisas de exhibición y da la impresión de que los objetos flotan o levitan en el aire.
La isla es la pieza central de la composición interior de "La Chocolatería", que sirve de exhibición, ya que todos los productos están a la vista. Además allí se encuentra instalada la caja registradora y la computadora, acompañada de miles de compartimentos y cajones de diversa utilidad.
En una de las esquinas se muestran dos vitrinas que aluden una a la prolongación de la otra, ambas en tonos chocolate y marfil.
El espacio dedicado al chocolate caliente se encuentra diseñado de tal manera que el público puede acercarse a observar cómo los trabajadores lo preparan artesanalmente, como lo realizan en Arequipa.
Los elementos clásicos son la lámpara central, la mueblería, el piso y los techos de 1930 cuando fue construido el local. La iluminación es moderna con elementos traídos del extranjero como los “leds”, focos de luz que no se recalientan.
“Los espacios libres son para el tránsito. No hemos puesto demasiadas sillas ni muchos muebles para poder formar una especie de isla en la que se realiza la venta y posee una barra en la que la gente puede colocar su chocolate, luego de una breve estadía. De esa manera se genera una constante circulación de clientes”, explica Giannina Namihas quien junto con Augusto de Cossio presentan orgullosos su ambiente en Casacor 2005.
“Todo funciona: la computadora, el mueble central tiene cajones interiores, la caja registradora y la cocina. Hemos creado un ambiente no sólo decorativo sino que también funciona y eso ha requerido de todo nuestro esfuerzo”, declara el arquitecto.
La iluminación tenue, cálida y la armonía de este lugar aguardan por usted hasta este 6 de noviembre en el Puericultorio Pérez Araníbar, Casacor 2005.
Texto: Sara Apaza



|