A la hora de comprar los asientos de tu casa, tienes que ir con “las pompis” muy preparadas porque lo primero que tienes que hacer es probarlos. La comodidad es básica. Si los sofás o los sillones son demasiados duros o blandos, descártalos. Las sillas se suelen utilizar con menos frecuencia. Intenta que ocupen poco espacio y que sean resistentes.
Consejos básicos
-Además del diseño, debes tener muy en cuenta la distribución. Si el salón es pequeño, lo mejor es colocar el sofá pegado a la pared y complementarlo con un sillón y uno o dos pufs. Por el contrario, si cuentas con un espacio grande, puedes distribuir la zona de estar con un par de sofás enfrentados o tres en forma de U. Los pufs siempre es una buena opción porque ocupan poco espacio. En cambio, los sillones y las butacas suelen ser muy robustos, así que no hay que abusar de ellos.
-Mide bien el espacio donde vas a colocar los asientos. Un sofá de dos plazas mide entre 150 y 180 cm y el modelo de tres plazas no suele superar los 210 cm. Aunque en el mercado cada vez hay más opciones y medidas que se adaptan perfectamente al espacio que vayas a decorar. Para que no ocupe demasiado espacio, debes calcular el largo del sofá. Mide la pared de donde lo vayas a colocar y réstale 90 cm para que puedas poner a los lados una mesita y una lámpara de pie.
-El diseño y el tapizado de los asientos debe estar en consonancia con la decoración de tu casa. Como el sofá es la pieza que más se utiliza, lo ideal es que lo tapices con un color resistente y que se pueda limpiar con facilidad.
¿Cómo saber si es un buen asiento?
El respaldo debe ser lo suficientemente alto, los brazos deben descansar a la altura del codo, la zona lumbar debe adaptarse a nuestra anatomía y, sobre todo, siempre tenemos que tener los pies en el suelo.
Con estos útiles consejos tendrás una idea más clara de lo que debes tomar en cuenta al momento de escoger los muebles de tu casa. Recuerda que tu hogar es el espacio más importante que tienes.
Con información de TERRA España



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