El arquitecto comenta que el café tiene temas. Hay rituales y alternativas que puede elegir el visitante. A lo mejor es una sola persona o son varios. La necesidad hace que busquen una mesa amplia o tal vez algo más personal. Incluso uno puede pasar una vez en toda su vida, ser cliente habitual o ir de vez cuando, se ofrece un abanico de posibilidades, en si, el café tiene su historia.
Este lugar al que acudimos menos que un fast food, tiene su encanto, puesto que todo café representa una parte del mundo. En él puedes soñar, amar, ganar el tiempo perdido y todo esto está en base al tipo de usuario que acuda. Este también puede ser temático, sea como un lugar alusivo al fútbol, al arte, a la literatura llena de todas sus corrientes o alguna en particular o tal vez representado algún país señala Ortiz.
Para el desarrollo de esta idea Augusto Ortiz propone el uso de mesas pequeñas o grandes con vidrios al centro. Para las sillas se ve la diversidad de formas, llegando hasta las bancas, cosa rara puesto que nos recuerda más a un parque. Las paredes pintadas de naranja combinadas con el verde de los marcos de las ventanas llaman la atención, se presta a la cháchara y reunión de ideas. “Cada mundo tiene su café, cada mundo tiene su lugar”, puede ser lo más concreto sobre lo que se quiere dar a conocer.
“El mundo del café, te da un mundo de imágenes iconografías”
Los muebles
"El diseño de los muebles es un mes y medio de trabajo, el diseño es traidor porque te engaña , lo ves de un solo lado", dice el arquitecto
El mobiliario tiene su misterio, los dibujos son testimoniales, traídos de la mente del arquitecto en su recorrido por diversos países. La música ambiental será del repertorio peruano y elegido por el propio Ortiz.
Texto: Miguel Angel Ayvar Meneses



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