El nacimiento básico
Sin duda alguna es la propuesta ideal para aquellas personas que, o bien carecen de un espacio amplio donde ubicarlo, o bien no les gusta que su nacimiento ofrezca un aspecto excesivamente recargado y prefieren un estilo más minimalista. En este caso, las figuras que aparecen son San José, la Virgen María y el Niño Jesús, aunque también se podría añadir el buey y la mula.
De cualquier modo, todos deben encontrarse dentro de un portal que a su vez permita vislumbrar a la perfección a cada uno de ellos. A pesar de la importancia que el nacimiento posee por sí mismo, no estaría de más que se colocara cercano al árbol de Navidad u a otra zona adornada de la casa.
El nacimiento infantil
Los niños deben ser protagonistas y partícipes de la Navidad, y ¿qué mejor manera que comenzar a hacerlo poniendo el nacimiento? Se trata de un nacimiento especial, pensado para ellos y adornado por ellos. Un nacimiento en el que no falta el pasto, un portal realizado con madera y paja y las figuritas de barro de pequeño tamaño. Todo ello de un colorido especial, pero sobre todo, con personas de rostros distintos, amigables, alegres e infantiles; animales juguetones (un burrito de aspecto dulce); los Reyes sonrientes sobre sus camellos, y la naturaleza en pleno esplendor.
Adornando el conjunto hay luces intermitentes, y, a su alrededor, cintas de papel coloreadas, postales, lazos, frases navideñas recortadas de cartulinas, etc. El ambiente indicado para que la música de fondo sea un villancico.
El nacimiento artístico
Tal vez sea el nacimiento más difícil de encontrar y por eso el de mayor mérito. Sus piezas y todos los componentes deben estar hechos a mano. Se puede utilizar barro o madera pero también materiales menos comunes como el papel, la cartulina, la lana o incluso el chocolate.
Este no tiene unas reglas definidas, el creador genera el nacimiento que más se adapta a sus gustos, ofreciendo incluso nuevos personajes, entre los que muy habitualmente suelen estar los miembros de su familia. A veces los niños realizan sus propios pesebres en el colegio y contribuyen de esa forma a disfrutar de un nacimiento moldeado y pintado con sus propias manos.
Fotos: Rogério Lorenzoni/Terra Brasil



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