Miércoles, 08 de Noviembre de 2006
Casas inteligentes
Podemos ver un álbum de fotos en la tele, mientras ponemos en marcha la lavadora sin movernos del sofá; desde allí mismo comprobamos como el niño duerme apaciblemente.
Maqueta de la casa
La domótica, -término formado con la unión de dos palabras, doméstico e informática-, promete simplificar al máximo las cotidianas tareas caseras y convertir el hogar en una vivienda inteligente. ¿Cómo? Simplemente, integrando en un solo conjunto medios independientes como la electricidad, la electrónica, la telefonía, o la informática para gestionar de manera local o remota el consumo de energía, los electrodomésticos o los sistemas de seguridad de la casa.
Suena el timbre, ¿quién será?, en la misma pantalla que veíamos las fotos se abre una ventana en la que comprobamos la identidad del visitante. Que pase, le abrimos la puerta y comienza a hacerse un rico café, todo ello desde el mismo sillón. ¿Ciencia-ficción o realidad? Pasen y vean.
La domótica, -término formado con la unión de dos palabras, doméstico e informática-, promete simplificar al máximo las cotidianas tareas caseras y convertir el hogar en una vivienda inteligente. ¿Cómo? Simplemente, integrando en un solo conjunto medios independientes como la electricidad, la electrónica, la telefonía, o la informática para gestionar de manera local o remota el consumo de energía, los electrodomésticos o los sistemas de seguridad de la casa.
Dicho de otra forma, con esta nueva tecnología se podrán bajar las persianas o poner la lavadora sin estar en casa; preparar el café desde la cama; que se apaguen o enciendan las luces automáticamente al entrar o salir de una habitación; o detectar una fuga de gas y cortar inmediatamente el suministro. Todo este amplio surtido de comodidades tiene un precio, claro.
Los fabricantes del sector quieren romper con el tópico que asocia el lujo a la domótica y aseguran que dotar un hogar con unos sistemas mínimos domóticos puede suponer un encarecimiento de apenas el 1% del precio final. Pero si lo que se pretende es convertir una casa convencional en una vivienda plenamente inteligente la cifra se acerca a los 24.000 euros. Se trata de realizar un proyecto personalizado, cablear toda la casa, cambiar los electrodomésticos, instalar un software, etc.
*Cómo puede ser La casa del Futuro
-Calefacción a la carta
Cada habitación de la vivienda se convierte en una zona independiente de calefacción, para adaptarse a las preferencias de cada miembro de la familia. El control se podrá realizar a través de un mando a distancia o mediante el celular.
-Seguridad Técnica
Detecta fugas de agua y gas, y corta el suministro en caso de escape. Además, el usuario recibe la información de estos siniestros en su celular mediante un mensaje. También permite detectar incendios y acumulaciones de monóxido de carbono.
-Persianas y toldos automáticos
Control automático (según las condiciones de luz e intensidad de viento) de personas, toldos, cortinas, puertas de garaje, etc.
-Iluminación
Encendido, apagado y regulación de intensidad remoto de circuitos de iluminación de pared y techo. A través del mando a distancia podremos crear diferentes ambientes de luz y apagar o encender otras luces de la casa. Además, podremos actuar sobre ellos de manera convencional, mediante pulsadores de pared, así como programar su encendido/ apagado para simular presencia en nuestra vivienda cuando estemos fuera.
También se puede vincular su encendido y apagado a las condiciones lumínicas del exterior.
*Lo último: la refrigeradora-internet
Una refrigeradora que dispone de funciones de televisión en su pantalla de 15 pulgadas, cámara digital con apartado de álbum de fotos o recetario de cocina actualizable desde Internet. Además, cuenta con administrador de música MP3, servicio de mensajería familiar permitiéndonos almacenar mensajes de imagen, voz, texto o foto y agenda personal y de familia.
Esta refrigeradora multifunciones ayuda a gestionar los alimentos almacenados en su interior, detecta y avisa al servicio técnico de las averías que pueda sufrir y, por supuesto, permite navegar por Internet.
Finalmente, desde su propio panel de control se pueden manejar otros electrodomésticos conectados: microondas, lavadora, etc.
Terra / Tomás Maestro