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Camino Inca


Continuamos el viaje sin demora pues sabemos que el primer día es fuerte. El tramo hacia el primer campamento es largo y el camino ascendente. Llegamos a Wayllabamba y montamos el primer lugar de descanso. Wayllabamba es un punto importante en la historia ya que fue el último refugio de la rebelión de Manco Inca II contra la invasión española. A nuestro alrededor hay varias carpas pero quizá no tantas como turistas y nacionalidades.

Conversamos con nuestros vecinos y descubrimos que estamos en una auténtica torre de babel. Asiáticos, europeos, norte y latinoamericanos. Intentamos imponer el castellano como idioma general pero al final debemos mezclarlo con el inglés a fin de difundir y salvar la receta familiar de un auténtico tallarín saltado.

El segundo día es aún más fuerte que el primero. Debemos llegar hasta el abra de Warmiwañuska a 4,200 metros de altitud. El camino empieza a mostrar el fino trabajo de empedrado y pasamos por bosques de simpáticos queñuales. Subir se hace pesado, se me cae una naranja y rueda. Un gringo que viene 20 metros más abajo la mira como un jugoso botín y entonces sé que la he perdido. Ambos sonreímos.

Es preciso no romper el ritmo al caminar y luego de algunas horas nos situamos en el punto más alto. La vista es buenísima y el viento helado.

Un poco más abajo y junto al río Pacaymayo situamos el segundo campamento en el Valle del Silencio, completamente protegido. Al día siguiente subimos por un camino de granito inca extendido sobre los húmedos bosques del Valle y lentamente nos dirigimos hacia los restos arqueológicos de Runquracay.

Remontamos el segundo paso y logramos la altura de 3,860 metros sobre el nivel del mar. Nuevamente la vista es impresionante y podemos ver el grupo de nevados del Humantay en la Cordillera Vilcabamba. Al poco tiempo llega el "gringo" que tomó mi naranja, está maltrecho y parece haber pedido perdón a los Apus durante la subida. En un gesto de nobleza me obsequia una manzana. De aquí en adelante todo será cuesta abajo y el camino se encuentra muy bien conservado.




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