Si usted es de los que cree que es menos peligroso hablar por celular mientras maneja que conducir en estado de ebriedad, ha vivido en el error.
Estudios realizados en México, España, Estados Unidos y Canadá alertan que usar el teléfono mientras está al volante incrementa hasta en un 400 por ciento la posibilidad de sufrir un accidente vial, y es equiparable a estar alcoholizado.
"Cuando una persona viaja a 95 kilómetros por hora y baja la mirada dos segundos, significa viajar 55 metros a ciegas", señaló Álvaro Vizcaíno Zamora, del Instituto Nacional de Ciencias Penales.
Un análisis de la Dirección General de Tráfico de España señala que al hablar por el celular, incluso con manos libres, el conductor no percibe 40 por ciento de las señales y tarda más en reaccionar.
