> Portada > El Ataque
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Las calles del centro de la capital estadounidense de conviertieron en un impresionante atasco, con miles de coches que apenas avanzan, mientras miles de personas salían al exterior y demostraban pánico e histeria.

Todos los trabajadores del Gobierno federal fueron evacuados de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Tesoro, ubicados en el centro de la capital.

La mayoría de las escuelas cerraron, al igual que la mayor parte de las estaciones del metro, lo que empeoró la situación del tráfico.

El recinto de la Casa Blanca fue rodeado con bandas policiales de seguridad y fue protegido por el Servicio Secreto, que ordenó cerrar algunos de los garajes cercanos. A la zona acudieron varios vehículos de bomberos y ambulancias.

Debido a los atentados ocurridos en Nueva York y en Washington, las autoridades de Estados Unidos pidieron a todas las embajadas de la capital que cerrasen sus instalaciones.

Los teléfonos celulares no funcionban debido a la congestión porque miles de personas tratan de llamar a sus familiares desde las calles, y tampoco funcionaban con normalidad las comunicaciones telefónicas entre Washington y Europa.

Terra/Agencias